La historia de Lucha Castro y los DH en México. Defensa: labor de alto riesgo

<pre style="text-align: center;"> <strong>Foto: Judith Flores/Somoselmedio.org</strong></pre> <p>&nbsp;</p>
CEDEHM ha documentado 19 asesinatos desde 2010

                                                                                                                                           La lucha por la justicia y testimonio contra el olvido

México, D.F. 17 de noviembre, 2015.- La tarde de este martes se llevó a cabo la presentación de la novela gráfica “La Lucha. La historia de Lucha Castro y los derechos humanos en México” de Front Line Defenders (FLD) y Editorial Resistencia. Una publicación creativa en forma de “cómic” de 120 páginas, que cuenta la historia y visibiliza el trabajo de las personas defensoras de derechos humanos en México, particularmente de uno de sus estados más violentos, Chihuahua. Escrito e ilustrado por Jon Sack, editado por Adam Shapiro de FLD y con prólogo de la periodista y escritora Lydia Cacho.

Para Luz Estela Castro Rodríguez, también conocida como Lucha Castro, activista social y defensora de los derechos humanos, fundadora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM), y de la organización Justicia para nuestras hijas, y ampliamente reconocida por su valor y acompañamiento a familias víctimas de feminicidio, “es un tributo a los defensores asesinados como la familia Reyes Salazar, Ismael Solorio, Manuelita Solís, Marisela Escobedo entre otros”, que han arriesgado su vida por un México más justo.

Este documento, es una primera entrega de una serie mundial, -con traducción al inglés-, en el marco de una campaña para generar conciencia y hacer visible los obstáculos a los que se enfrentan las personas defensoras. Es una forma inédita, -por su formato-, de acercamiento a las nuevas audiencias. Los jóvenes no se asumen como defensores, pero lo son, al ser destacable su participación en la defensa de los derechos humanos, en movimientos sociales y en el mismo centro de derechos humanos donde laboran, comentó durante su participación, Lucha Castro.

En Chihuahua la CEDEHM, ante el conflicto armado, y “sin ser reconocido internacionalmente” ha documentado desde 2010, 19 asesinatos de personas defensoras de derechos humanos “oficialmente”, ya que este dato no contabiliza, "el genocidio a los pueblos indígenas en la Sierra Tarahumara”, denunció.

Además de ser uno de los estados con mayor índice de feminicidios, donde cada tres días una mujer es asesinada. Esta organización no gubernamental, ha registrado, 1,600 desapariciones forzadas, más 32 los últimos dos meses.

Chihuahua es uno de los estados con mayor número de medidas de protección, con cifras gubernamentales manipuladas entre la trata, -delito de género que está invisibilizado-, hostigamiento, amenazas, desplazamiento, violencia  de género, desaparición forzada y asesinatos, graves violaciones a los derechos humanos. Finalmente comentó que el mecanismo de protección no les ha funcionado por ser limitado y centralizado, a tres años de ser creado.

Para Adam Shapiro, editor del libro es una publicación para todo público y para todos los niveles y está pensado por y para los defensores, donde se conjugan el arte, más la palabra. El formato del libro busca dar visibilidad internacional a todos los niveles de trabajo de los defensores.

Rossina Uranga del departamento de acompañamiento psicosocial del CEDEHM, hizo un recuento de la profesionalización como organización ante la multiplicidad de violencias y de su lucha y acompañamiento por la defensa de los derechos humanos en la región. Una de sus fortelezas como organización es promover el empoderamiento de las víctimas para que se conviertan en defensoras. “Acompañar a defensores implica alto riesgo”, reiteró.

Ana Güezmes de ONU Mujeres, destacó la parte de ver a las  mujeres defensoras como “heroínas”, respecto a la historia de vida de Lucha Castro, “necesitamos modelos inspiracionales”.

“Ser defensora es una opción de vida en la que una se juega muchas cosas, además de la vida. Ser defensora de derechos humanos ha sido y continúa siendo un trabajo  de dolor, pero también de fortaleza y coraje”.  Es el Estado quien debe actuar para garantizar la seguridad de las defensoras y poner fin a la impunidad.

Por último, Jesús Peña de ONUDH México resaltó que las defensoras se enfrentan a la impunidad y a instituciones públicas omisas. El ingreso de su venta será utilizado para seguir fortaleciendo el acompañamiento a las víctimas del Estado.