Dictan sentencia a Abraham Cortez Ávila detenido el pasado 2 de octubre

Acusado de ataques a la paz pública y tentativa de homicidio, Abraham Cortez Ávila lleva más de nueve meses encarcelado en el Reclusorio Norte (RENO). El joven de 23 años, fue detenido durante la pasada marcha conmemorativa del dos de octubre y acusado por policías granaderos y policías de investigación de haberlos amenazado verbalmente de muerte y de haberles lanzado bombas molotov ocasionando quemaduras a un de ellos. A pesar de las múltiples irregularidades en su detención y la falta de pruebas contundentes que afirmen que Abraham  es responsable de lo que se le acusa, el pasado dos de junio Jorge Martínez Arreguín, Juez 40 penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), lo sentenció a 13 años y cuatro meses de prisión. Lo que representa la sentencia más alta por los hechos del dos de octubre.

Abraham es originario de Tlaxiaco Oaxaca, y además de considerarse un hombre viajero, es artesano y malabarista. El encontrarse en la Ciudad de México ha provocado que esté lejos de sus familiares, situación que lo ha hecho más vulnerable ante la circunstancia que vive actualmente.

Con relación al día de su detención, relató a sus abogados:“El dos de octubre de 2013, acudí al centro de la ciudad a comprar material para mis artesanías, vi la marcha y me uní a ella. Observé a un conocido y me acerqué a él.  Más adelante observo que soy perseguido por dos personas vestidas de civil. Corrí y fui alcanzado cerca del panteón de San Fernando, donde fui golpeado por los dos policías antes de ser detenido. Los policías no se identificaron, por lo que me defendí de los golpes hasta que ellos me informaron que eran policías.”.

De acuerdo a los reportes del Ministerio Público, que se basan en las declaraciones de los policías denunciantes Miguel Ángel García Troncoso, Juan Manuel Zepeda Sánchez y de los policías aprehensores Margarito Ruiz Ambrosio y Héctor Vázquez Pérez: "alrededor de las18:00 horas del día dos de octubre, el acusado fue detenido en Avenida Hidalgo y Paseo de la Reforma después de haber arrojado, tanto abajo y ya trepado en la caja de una camioneta blanca, bombas molotov y botellas de cerveza hacia una valla de granaderos, ocasionando quemaduras a su compañero Miguel Ángel Carrillo Flores  y al mismo tiempo  de manera verbal los ofendía y los amenazaba de muerte".

Sin embargo, la defensa de Abraham asegura que: la mecánica de hechos descrita por los oficiales aprehensores y denunciantes no se corroboró, en tanto que al acusado no se le comprobó que haya arrojado objetos explosivos u otras cosas, abajo o arriba de una camioneta blanca. Es decir, en los videos de las cámaras de vigilancia no se aprecia si el que esta en la toma es el acusado. Así mismo, no se confirmó con indicios materiales que los elementos policiacos hayan sido lesionados y amenazados de muerte, pues “en la secuencia de imágenes fotográficas no se advierte la existencia de una reacción química de carácter exotérmico, en la que se desprenda calor, radiación luminosa, humo o gases. Mientras que en el análisis detallado del audio de la videograbación, se pudo constatar que ninguna persona profirió en forma verbal amenazas de muerte”.

El tercer policía que es el agredido, señaló haber sufrido quemaduras en manos y cuello, asegurando que los hechos ocurrieron a las 2 pm  por ende no hay congruencia con los tiempos. 

En cuanto a los objetos  que se le atribuyen al acusado no se les respetó la cadena de custodia, es decir, “no se tomó ningún tipo de medidas para su preservación y conservación, por lo que se está ante elementos probatorios que bien pudieron ser sembrados por los elementos aprehensores y remitentes o que generan dudas en cuanto a su autenticidad”.

Con base en lo anterior, sus defensores afirman que “para sustentar una determinación de condena, necesariamente se requiere de un conjunto de pruebas que permitan de manera fundada arribar a la conclusión que, del enlace lógico y natural que de ellas se haga, sean suficientes para justificar la plena responsabilidad del acusado, es claro que en el caso no se cuenta con elementos suficientes en ese sentido”.

La sentencia establecida por el juzgado de origen, será analizada por el Magistrado Dr. Ramón Alejandro Sentíes Carriles de la 6ª Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), quien será el encargado de revertirla o confirmarla; sin embargo, el  trámite o proceso llevará un tiempo promedio  de tres meses pues el TSJDF se encuentra de vacaciones y su regreso es hasta el próximo cuatro de agosto.

Mientras tanto, amigos y  abogados han emprendido una campaña en las redes sociales, invitando a sumar firmas para hacer un llamado a los magistrados de la 6ª Sala Penal del TSJDF para que analicen las irregularidades y dejen en libertad  a Abraham Cortéz Ávila, uno de los detenidos más jóvenes de la pasada marcha conmemorativa del dos de octubre.