¿Por qué emigran?

Foto: Mario Marlo/Somoselmedio.org

Foto: Mario Marlo/Somoselmedio.org

Por Rubén Figueroa

¿Por qué emigran?

Durante mi último viaje a Centroamérica la duda me saltó y me pregunté: ¿por qué emigran las personas?, ¿por qué salen de sus países?.  Desde hace muchos años,  por mi labor, he conocido las penurias que pasan los migrantes cuando transitan por México, caminado en las calles de sus pueblos, sentí la necesidad de preguntarles la razón que los obliga  a abandonar sus familias y sus pueblos.

Sentada en una banca del parque central  en la Ciudad de Gracias Lempira Honduras, me encontré a Yesenia, disfrutaba el domingo, su único día libre, con una tristeza reflejada en su rostro me comentó que ese fin de semana no pudo ir a visitar a sus padres  por que el dinero no le alcanzaría para regresar a la ciudad y perdería su trabajo.

¿Cuál es tu trabajo? le pregunte,

“Mire, yo me gradué de enfermera pero no tuve opción de trabajar en algún hospital, porque no hay vacantes, no hay trabajo en esos lugares, ahora trabajo en una lavandería de ropa de 6 de la mañana a 7 de la noche de lunes a sábado”.

¿Qué haces ahí?

“Recibo la ropa de los clientes, la meto a la lavadora, después a la secadora, la doblo y a veces la plancho, si así me lo piden”.

¿Cuánto ganas?

Muy poco, me respondió, “2 mil lempiras al mes” (mil pesos mexicanos). Me quede mirándola fijamente mientras hacía cuentas en mi mente; Yesenia  estaría ganando 250 lempiras a la semana, unos  $ 125 pesos en México, de pronto le pregunté:

 ¿Alguna vez has pensado en emigrar?

 No solo eso, me respondió. “No tengo a nadie quien me ayude en los Estados Unidos y dicen que el viaje es muy peligroso, que te violan, te roban o te secuestran, aunque acá en honduras es lo mismo, la delincuencia es tremenda, tal vez es por lo mismo de que no hay trabajo y el que encuentra no le alcanza para vivir”.

SOBREVIVIENDO

Foto Rubén Figueroa

Desde muy temprano, doña maría flores se levanta a encandilar el fuego, su hija kirian y Arely  la ayudan en el trabajo.

“Es del día hasta la noche, llevo 38 años vendiendo tortillas hechas a mano, todos los días hago entre 70 y 80 libras” (entre 31 a 36 kilos).

 ¿Cuánto es su ganancia al día?

”A veces nos quedan unos 180 lempiras de ganancia” (90 pesos mexicanos).

Entre las dos estarían ganando 45 pesos cada una al día.

 ¿Cuantos sobreviven de esa ganancia?

“Somos 5 en casa, nosotras 2, mis dos nietas y mi esposo que está enfermo, ya no puede trabajar pero nos ayuda en lo que puede.

¿Alguien de su familia ha emigrado?

“Mi hijo a intentado 3 veces, la última vez lo golpearon muy feo por que se metió a un terreno a comerse una piña porque tenía mucha hambre, ya no quiso intentar otra vez porque es muy peligroso, en ese camino la gente te maltrata mucho, tal vez porque no saben cómo uno sobrevive en estos lados”.

LA REALIDAD EN MÉXICO

Tal vez muchos se admirarán al leer estas historias de sobrevivencia, otros  no porque han vivido en carne propia esta realidad, pero lo indignante es que muchos no le dan importancia, negando así la realidad que vivimos en nuestro país.  Somos millones de pobres en México, con un gobierno tan rico, sufrimos la misma pobreza que Centroamérica, el mismo desempleo, la misma inseguridad y hoy día vivimos la misma imposición de gobiernos como lo están viviendo ellos,  no podemos ser indiferentes ante esto,  a problemáticas como lo es la reforma laboral, en la que se destina a los trabajadores mexicanos ganar 7 pesos la hora; no neguemos nuestra realidad siendo indiferentes al dolor, al sufrimiento, a la tragedia y holocausto que viven cuando pasan por nuestros país los migrantes, que por las misma razones que obligan a los mexicanos emigrar a los Estados Unidos, ellos también se vieron obligados a salir de sus países. Hoy nosotros estamos caminando el mismo camino de los pueblos en Centroamérica.

Foto Rubén Figueroa

“EL QUE NO CAMINA EN TU CAMINO, NO SIENTE TU SENTIR “ Rubén Figueroa – Movimiento Migrante Mesoamericano Correo: ruben_migrante@hotmail.com Facebook: www.facebook.com/ruben.figueroa.522